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“Martika”: Todos podemos caer como “Toy Soldiers”

La ciudad estaba pronto por arder, la desesperación daba sus primeros pasos para transformarse en poco tiempo en una implosión, tiempos donde las calles mostraban rostros de impaciencia, miedos que se percibían sin caer la noche. Mientras caminaba desde la escuela a mi casa con el peso del libro de historia montado sobre mi espalda, pensaba que aún no éramos capaces de aprender de los propios errores, de volver al pasado que parece aún no ser superado, te das cuenta que es tarde y los problemas ya están pasando por la puerta.

Para alejarme de esa realidad compleja buscaba a la siempre fiel pequeña radio que siempre estaba esperando mi llegada. Apresuraba los pendientes para encenderla  y dejarme llevar por ese encuentro que abre puertas a múltiples viajes, los medios eran esas melodías que salían de la frecuencia modulada, esa emisora amiga que me sorprendía con la buena selección de música del día.  En aquella tarde de comienzos de 1989 escuché gratamente sorprendido esa balada pop que jamás salió de mí mente, esa que nunca se vuelve melosa, tampoco un río de lágrimas; es una buena interpretación solida de una mujer que conquistó rápidamente mi corazón, su nombre artístico es “Martika” y la canción de la que hablo es “Toy Soldiers”.

Comienza con ese toque suave de redoblante que marca los tiempos de una marcha, posiblemente haciendo referencia a los soldados que menciona en el título de su canción, pero lo realmente protagónico es ese coro “infantil” que trae inmediatamente el estribillo de esta interesante pieza: “Step by step, heart to heart. Left right left. We all fall down like toy soldiers. (Paso a paso, corazón a corazón. Izquierda derecha izquierda. Todos caemos como soldados de juguete)”.

El título de la canción solo tardó diez segundos en hacer aparición, a partir de este momento el sonido de sintetizadores, guitarras, bajo y batería crean el ambiente ideal para que “Martika” nos adentre en una historia dura pero que ella suaviza con su aterciopelada voz, juega con una letra que aborda desde la inocencia un difícil problema que afecta a la vida de muchos jóvenes.

“It wasn’t my intention to mislead you, it never should have been this way. What can I say? It’s true, I did extend the invitation. I never knew how long you’d stay. When you hear temptation call it’s your heart that takes, takes a fall. Won’t you come out and play with me? (No era mi intención engañarte, no debió de ser de esta manera. ¿Qué puedo decir? Es verdad, amplié la invitación. Nunca supe cuánto tiempo te quedarías. Cuando escuchas a la tentación llamarte es tu corazón el que cae. ¿No vendrás a jugar conmigo?)”.

La verdad es que la letra que escribió Martika junto con su productor, Michael Jay, maneja inteligentemente las terribles consecuencias que deja el consumo de drogas, supo entrar sin mucho ruido a un tema complejo, contar una difícil historia que aun recorre calles y escuelas del mundo entero. Sus líneas son todo un poema que en algún momento pueden ser confundidas y asumidas como una historia de amor, pero aborda el gran daño que provoca estos vicios en las vidas de muchos jóvenes, destruyendo familias, afectando sociedades.

“It’s getting hard to wake up in the morning, my head is spinning constantly. How can it be? How could I be so blind to this addiction? If I don’t stop the next one’s gonna be me. Only emptiness remains, it replaces all, all the pain. Won’t you come out and play with me? (Se vuelve difícil despertar por la mañana, mi cabeza da vueltas constantemente. ¿Cómo puede ser? ¿Cómo pude ser tan ciega y no ver esta adicción? Si no paro esto la siguiente seré yo. Solo el vacío permanece, substituye todo, el dolor. ¿No vendrás a jugar conmigo?)”

En la medida que avanza la canción Martika va siendo más directa y abierta en cuanto al mensaje que quiere transmitir, muestra las cartas de las consecuencias que pueden producir el consumo de estupefacientes, hasta el punto de no ocultar el terrible final al que puede llevar. Hace una invitación a quienes están en ese laberintico mundo a dejarlo antes de que sea tarde.

Viene un corto solo de guitarra que le da un valor especial a la melodía, las suaves notas van tomando un poco más de fuerza para preparar el contundente mensaje final:

“Only emptiness remains, it replaces all, all the pain. Won’t you come out and Play with me? Step by step, heart to heart. Left right left. We all fall down like toy soldiers. Bit by bit torn apart, we never win, but the battle wages on for toy soldiers. (Solo el vacío permanece, substituye todo, el dolor. ¿No vendrás a jugar conmigo? Paso a paso, corazón a corazón. Izquierda derecha izquierda. Todos caemos como soldados de juguete. Pedazo a pedazo, destrozados, nunca ganamos, pero la batalla paga por soldados de juguete.

Esta canción forma parte del álbum debut de Martika, que lleva su nombre y que fue lanzado en el año 1988. “Toy Soldiers” fue el segundo sencillo sacado de este disco, que alcanzó el primer lugar de la cartelera de los Estados Unidos, y el quinto de la británica. Esta joven de padres cubanos que decidieron un día irse hacer vida en los Estados Unidos, alcanzó su sueño con mucho trabajo, llegó a la cima con talento y mucho ejemplo.

Martika sigue muy activa en el mundo de la música, a pesar de que nunca pudo regresar a esa cima que alcanzó en 1989. Como dato curiosa, Marta Marrero, la verdadera mujer detrás de las estrella pop de finales de los 80’s, participó como invitada en la grabación del disco “Arepa 3000” de la banda venezolana Amigos Invisibles, colaborando con la voz femenina en el sexto track que lleva por nombre “Si estuvieras Aquí”.

“Toy Soldiers” fue la metáfora perfecta para hablar de cómo inocentemente se puede entrar en el oscuro mundo de las drogas, y después que pasas esa puerta se hace muy difícil salir de ahí, destrozados caen los soldados de juguete, es necesario levantarse y ganar la batalla.

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5 comentarios

  1. Por mucho que amo la música de los 80s, nunca logré sacarle el gusto a esta canción. Contrario a tu experiencia, no hizo eco en mis sentimientos y es de esos temas que simplemente hago a un lado. Algo como When The Children Cry de White Lion, sencillamente no me gustan. Tanto que, tengo una «playlist» de canciones de los 80s que ya roza las 500 entradas, Toy Soldiers no está incluida. Pero, eso no le resta fuerza al mensaje que transmite, que ya era bien claro cuando fue lanzada. Como dato curioso, he tenido en mi mente la imagen del patio del colegio donde estudié cuando la canción salió al aire, ¡que no sea de mi agrado es independiente al hecho que me trae muchos recuerdos!

    1. Hola !!! Fijate que con el tema que mencionar de White Lion, When The Children Cry, no activa ninguna emoción especial en mí. Tengo una amiga que le encanta, y me contaba sobre su experiencia con este tema, pero ni frío ni calor. Saludos !!!

  2. Esta canción la llevo muy dentro. Tu artículo está a la misma altura, lo he disfrutado muchísimo y me arrancado ese hormigueo propio de la nostalgia más profunda.

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