|

Billy Joel y su “I Go To Extremes”: Un empujón al límite

Una noche de las tantas en las que al acostarme te traía conmigo a través del pensamiento, ese espacio tan íntimo que ni tu sabias de su existencia, solo me dejaba llevar por los momentos y recuerdos registrados los días pasados más cercanos, aquellos donde tus ojos junto a tu sonrisa capturaban mi atención, eras el centro del universo, la frescura de aquellas jornadas calurosas.

Mientras me dejaba llevar por las sensaciones registradas durante esos minutos donde tu mirada color miel hipnotizaba mi razón, mis oídos recibían una carga de sonidos que salían de mi eterno compañero, aquel radio reproductor que me acompañaba todas las noches para hacer más llevadero los desvelos, o poder caer en el más profundo sueño.

Así llegó esa pieza maravillosa, enérgica, voladora, una explosión de epinefrina; con ella podía subir contigo a la más suave cima; saltar sobre las olas más grandes para después lanzarnos sobre la cálida arena; volar en ícaro para sentir lo grande que éramos juntos frente al  inmenso mundo que nos rodea, todo eso gracias a ti y la canción “I Go To Extremes” de Billy Joel.

Eran los días de mayo de 1990, una mezcla de rebeldía, libertad y de tu dulce estar. Durante ese tiempo el músico del Bronx, New York, estaba promocionando su undécimo álbum de estudio que lleva por nombre “Storm Front”, del cual, su primer sencillo había sido un gran éxito, se trata de “We Didn’t Start the Fire” el que llegó alcanzar el número uno en 1989. El tercer single de este disco fue publicado al año siguiente, se trata del mencionado “I Go To Extremes”, una descarga tanto musical como en su lírica, que tal como lo dice el título de la canción lleva todo al extremo:

“Clear as a crystal, sharp as a knife. I feel like I’m in the prime of my life. Sometimes it feels like I’m going too fast, I don’t know how long this feeling will last. Maybe it’s only tonight, darling I don’t know why I got to extremes, too high or too low there ain’t no in-betweens. (Claro como el cristal, afilado como un cuchillo. Siento que estoy en el mejor momento de mi vida. A veces siento como que voy demasiado rápido, no sé cuántos tiempo más dure este sentimiento. Tal vez es solo está noche, cariño no sé porque me voy a los extremos, demasiado alto o demasiado bajo no hay nada en el medio)”.

La letra de la canción de Billy Joel es trepidante, cuenta con la compañía de un sonido de batería que va empujando al piano a ir con algo de prisa, así va saliendo cada línea que expresa esa locura consciente producido por algo que no puedes controlar, que te arrastra hasta los límites que separa lo posible de lo prohibido:

“Out of the darkness, into the light, leaving the scene of the crime, either I’m wrong or I’m perfectly right every time. Sometimes I lie awake, night after night coming apart at the seams, eager to please, ready to fight. Why do I go to extremes? (Saliendo de la oscuridad, hacia la luz, dejando la escena del crimen, o estoy equivocado o estoy perfectamente correcto cada vez. A veces me acuesto despierto, noche tras noche deshaciéndome en las costuras, ansioso para complacer, listo para pelear. ¿Por qué me voy a los extremos?)”.

Justo en la parte en que Billy Joel canta las líneas mencionadas anteriormente, la música toma una mayor intensidad, con un aire que produce la sensación de que nos encontramos ante un gran misterio. Inmediatamente viene un corto solo del piano donde Joel hace una descarga que volverá lanzar antes del final.

El significado de “I Go To Extremes” puede ir desde la idea de un maniaco que actúa de esta manera producto de una depresión hasta la que publicó John MCalley en noviembre de 1989 en la revista Rolling Stone. En su artículo “Billy Joel: Storm Front” dice que esta canción “es difícil de manejar”, que trata sobre un personaje que “intenta inútilmente explicarle a su novia sus estados de ánimo inconsistentes y su confianza dubitativa”. Pero el propio Billy Joel llegó a decir que la letra es una disculpa dirigida a la esposa que tenía en aquel entonces, la actriz y modelo estadounidense  Christie Brinkley, ya que según el autor, para ese momento llevaba una vida errática.

En lo personal creo que es una canción maravillosa que remueve las duras paredes que van restringiendo nuestras vidas, un proceso de liberación, que si no sabemos manejar adecuadamente nos puede llevar a los límites, con acciones que pueden tener consecuencias lamentables:

“Sometimes I’m tired, sometimes I’m shot, sometimes I don’t know how much more I’ve got, maybe I’m headed over the hill, maybe I’ve set myself up for the kill. Tell me how much do you think you can take until the heart in you is starting to break? (A veces estoy cansado, a veces estoy tirado; a veces no sé cuánto más tengo, tal vez estoy por cruzar la colina, tal vez me he preparado para matar. Dime ¿Cuánto más piensas que puedes aceptar hasta que el corazón dentro de ti se comience a romper?)”.

“I Go To Extremes” es una gran pieza que logró que Billy Joel siguiera posicionándose en los primeros lugares de carteleras como la canadiense, la japonesa y la estadounidense; además de una carta de disculpas dirigida a su esposa de ese momento.  Para mí fue combustible para aumentar la llama de una pasión adolescente nacida por esos días en los que el mundo caminaba sobre la reunificación alemana, la perestroika y las caídas de los gobiernos que estaban tras la Cortina de Hierro; además de una fija en mi ipod.


Fotografía de Skydive León

Publicaciones Similares

6 comentarios

  1. ¡Qué tema más bueno! La apoteosis final al piano me encanta. Billy Joel es un gran artista, hace tiempo hablé de él en una entrada que dediqué el tema «Honesty». Saludos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *